ojos

lunes, 19 de mayo de 2014

AFICIONES


No puedo negar mi afición... digo, adicción, al fútbol. Ni quiero, ni me apetece, ni considero que deba renunciar a ella. Me acompaña desde mi más tierna adolescencia. Le tengo cariño. Querencia. Casi amor. No es una atracción fatal, no... pero en ocasiones, se le parece. Soy consciente de mi debilidad. Lo asumo. Y ¡qué narices! me entusiasma. Esta confesión no es una disculpa, faltaría más, sino una reflexión en voz alta. Mejor dicho, en voz escrita.

Respeto a quienes no se dejan llevar por alguno de los conocidos como "fenómenos populacheros", "deportes de masas", "espectáculos adormecedores de la conciencia social", pero soy absolutamente partidaria de añadir un chispazo de locura a la rutina. A la salud le sienta de maravilla. Y a mí, también.

En otro momento más inspirado, quizá realice un estudio socio-cultural sobre el tema que da título a este banal artículo. Ahora, no. El esférico liguero ha dejado de rodar hasta la próxima temporada.  Pero, en unas semanas, menos de treinta días, dará comienzo la Copa Mundial de la FIFA. Y eso son palabras mayores. El pequeño corazoncito futbolero se agranda. El C.F. (S.A. mayoritariamente desde que los grandes empresarios se quitaron la careta) se transforma en SELECCIÓN. Otro conflicto se avecina. Mi sistema eléctrico se altera hasta cotas irrefrenables. Por supuesto que el mundo sigue girando a mi alrededor. Aunque siempre he sido un poco miope, aún tengo capacidad de distinguir lo justo de la irracionalidad inadmisible. Sin embargo, y lo lamento de veras por la inmensa minoría, ya tengo preparada mi segunda piel para estas ocasiones.

Como diría mi abuela Jacinta, siempre docta y humilde en sus apreciaciones: "En este mundo traidor, nada es verdad, ni es mentira; todo es según el color del cristal con que se mira".


Otra de mis grandes aficiones, ha sido seguir sus consejos. Y, hasta ahora, jamás me he arrepentido. 

6 comentarios:

trimbolera dijo...

Me gusta tu cara de felicidad, es contagiosa. Aúpa y besetes.

Rafaela dijo...


Y además ahora puedes presumir de equipo. Enhorabuena.
Yo no soy futbolera pero en casa oigo siempre hablar Del Madrid.
Así que el sábado que gane el mejor. Suerte.

Besos.

Jara dijo...

Afición-adicción, ahí puede estar el matiz.
Cultivar nuestras aficiones puede darnos muchas satisfacciones y no es cuestión de privarse de nada.
Todo es cuestión de equilibrio y por supuesto del cristal que cada uno se ponga ante los ojos.

¡A disfrutar!

Besos

Lídia Montiel dijo...

jajajajjaaj KOncha, tu abuela tenía razón jajajajaj me parece muy bien lo que cuentas, me gusta verte así de divertida, haces muy bien de romper con la rutina.
Muchos besos y un ronroneo para Kafeto.

Pedro Luis López Pérez (PL.LP) dijo...

El Fútbol es Pasión y...¿Que sería la Vida sin Pasión?
¡¡¡Enhorabuena por la permanencia del Rayo!!! Ha sido un Gran campaña.
Nosotros hemos ganado la Liga y, ahora, el 24 por la CHampions.
Siempre es bueno seguir los Consejos y más tenerlos en cuenta, sabiendo de quien proceden.
Abrazos, Besines y Ronronguaus.

Julia L. Pomposo dijo...

Hola Koncha.
Primero agradecerte la visita a mi blog y decirte que Lidia es un solete.
Respecto a tu afición al fútbol; a mi particularmente no me gusta pero respeto a los que si. Pero de todas formas te diré que si me dan a elegir entre un partido de fútbol y una corrida de toros, escojo, mil veces antes el partido, por supuesto. Ahí no se martiriza a ningún inocente.
Muchos abrazos y te invito a mi blog de poesía "Las Cosas de Julia"